El tiempo avanza. Y la pregunta seria... ¿Realmente queremos que el tiempo siga su curso? ¿O preferimos que vuelva atrás? Es difícil responder algo así cuando uno no sabe lo que quiere. Cuando esta flotando en un mar de confusión. Intentando no ahogarse y sobrevivir, lograr llegar a algún lado. Escapar de esa confusión. Uno intenta cerrar los ojos y pensar que todo paso, que todo se esfumo. Pero es difícil cuando los recuerdos brotan de las paredes y te hacen sentir como si los estuvieses viviendo. En este caso, como dije, fue esta película. No es lindo recordar cosas feas, o cosas lindas que ahora parecen feas. Personas a las cuales quisiste, mucho. (Nota: no debo pluralizar).
Uno no debe sacarle el polvo a esos álbumes viejos, llenos de tierra. A esas fotos olvidadas. Revivir recuerdos, que prácticamente parecían sepultados. No hace bien. Te hacen darte cuenta de las cosas que tuviste y perdiste, o se fueron. Ya no están. Te hacen enfrentar la dolorosa realidad. Darte cuenta de que la soledad te rodea, y no esta allí, quien tú sabes. Pregunte a varios amigos, que pasaría si me muriese. ¿Me extrañaría? Me dijeron que si, que estaría destrozada. Entonces, quiero morir. Muerto, recién podría sentir la satisfacción de que me extraña.
Me esta probando. Quiere saber hasta donde doy por ella. Hasta donde puedo llegar por ella. Cuanto más me aguanto sufrir para poder tenerla. Pero nos e da cuenta que en algún momento se me van a acabar las ganas. Y si mañana muriese, se le acabaría el juego. Ya no habría mas pruebas. No habría más intentos fallidos. No me vería más. No sentiría más mi respiración. No vería más mi mail en el Messenger. No podría llamarme. Sentir mi voz. No podría pensar que en algún momento podríamos estar juntos. Y ahí, se daría cuenta… Que me tuvo en sus manos, y me dejo ir. Y que nunca, nunca más volvería a ser suyo. Porque ya no existiría más…
Fuertes palabras. Pero es lo que me pasa. Es lo que siento por ella. Ojala lo pudiera leer y darse cuenta que la amo como nunca ame a nadie. Que es el amor de mi vida. Y que quiero que reaccione. Me canse de su juego. Me canse de ser un peón más. Quiero ser su rey, y ella la reina. Vamos, avancemos. O mejor, tiremos el tablero… Y juguemos este nuevo juego de a dos, como lo solíamos hacer.

















