2.11.09

Mes nuevo, problemas nuevos

Escribo. Son las 15.51 de la tarde, y hay sol. (Por suerte porque no se que haría sin ese sol). Ayer llovió, anteayer también. Digamos que no tuve un fin de semana bueno. El sábado quizás podría rescatar la noche de halloween. Pero hasta ahí.

No estoy bien. Soy una persona que necesita que la ayuden. Que le pregunten como esta. Pero justo hoy, estos últimos días en realidad, nadie me pregunto como estaba. Que me pasaba. Nadie. Yo me moría por gritarle al mundo lo que me pasaba, pero no podía, no quería en verdad. El comienzo de Noviembre no fue muy alentador, varios problemas. Todos juntos.

Pero en verdad de esa laguna de problemas solo pescaríamos uno, el más grande. Y digamos que preferiría dejarlo ahí, en la laguna. Pero como estoy mal, necesito contarlo. Como de costumbre hice las cosas mal. Pero considero que fue culpa de los dos. Discusión. Me fui de mambo para decirlo de alguna manera. La gente que me conoce que cuando estoy enojado, estoy ciego. El enojo, la ira, la bronca me cierran los ojos, y los oídos y no veo ni escucho lo que digo. Lo primero que pienso lo digo. Me apuro. Me contradigo. Cosas malas resumiendo. La discusión fue por una insulsez. Sin importancia. Pero yo tenía varias “cosas” acumuladas. Cosas que no digo. Cosas que prefiero guardar. Es como si todo lo que me pasa lo dijera adentro de una botella, la tapara, la ataría con cadenas y la tiraría al mar. Esperando que alguien la encuentre y me ayude. Pero casi nunca pido ayuda, no se que es lo que me pasa, pienso que soy fuerte, que puedo solo. Y-no-es-así. Uno necesita una contención, un hombro. Alguien en el cual confiar, en el cual poder descargar todas tus penas o satisfacciones. No digo que no los tenga, tengo amigos maravillosos. Pero por alguna razón este fin e semana nadie me pregunto como estaba, que me pasaba. O quizás lo hicieron e hice caso omiso. Quien sabe.

Pero ahora estoy un poco mejor. Ya no lloro más. Ya no me como las uñas desaforadamente como hasta hace horas. Me voy a quedar sin falanges, lo se. Es mas, estoy riendo en este momento, y me gusta. Porque al final de todo la vida es eso, subida y bajadas. Risas y llantos. Hay que vivirla con ganas y todas las nubes se esfuman. Solo hay que ponerle ganas. Oh yes!

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