Si algo me enseño la vida fue a que si te caes, por mas lastimado que estes debes levantarte. Pero te miro a vos, tumbado en el suelo llorando por lo que fué y me dan ganas de darte una mano. Pero luego mi mente se ve invadida por todo lo que me hiciste pasar y me doy cuenta que te hace falta sufrir todo esto para entender lo que sufri yo. Lo que llore, lo que te extrañe, lo que agonize, todo el tiempo que estuve solo tumbado en el suelo y nadie me dio una mano. Me tuve que parar solito, por mis propios medios. Y ahora estoy de pie, firme enfrente tuyo viendo como te retorcijas en el suelo, y de mi boca se escapa una pequeña risa vengativa.
Parece que lo tienes todo y en un pestaneo lo pierdes. Quedas desnudo al mundo. La cara empapada de lagrimas.

















